lunes, 6 de junio de 2011

Me merezco un amor sin estrenar.

Creo que pocas veces he querido como te quise a ti. Pasó el tiempo y con el los suspiros, me atracaste unas cuantas veces contra el colchón del tercero y al fondo, exprimiste cada poro de mi alma y terminaste por oxidar los muelles de mi cama con tu sudor.
¿Y ahora qué?. Ahora sólo me queda un "no te quiero querer" arañándome los dientes, limandome cada centímetro de mi corazón, partiéndome la boca. Sólo unos 400 hijo de puta, divididos arrítmicamente por cada latido que fue tuyo, y preguntarme, cómo, después de todo, consigues que esto siga aquí dentro, tan fuerte.
Aunque me duela, hoy no me sale dedicarte más que un... que te den.
todo lo que yo no te supe dar.

1 comentario:

Afrika Ayora dijo...

Que triste es que no te quieran verdad? Yo no entiendo como si quieres a alguien no te devuelvan amor, no lo entiendo ni lo entendere nunca por muchas razones intelectuales que busco y encuentro